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ESPECTACULAR CIERRE DE OBRA DE PERCUSIÓN CHAU: ADIÓS CHATARRA ELECTRÓNICA

27 de julio de 2017 Author: FYI

la compañía chilena Los Fi, la primera dedicada a investigar y trabajar el lenguaje escénico de la percusión urbana, presentó con gran éxito la obra “Chau: adiós chatarra electrónica”, que busca crear conciencia sobre cómo la economía lineal nos deja un mundo sucio.

Josep Ramió, director del montaje que se presentó en el teatro Corpartes, cuenta sobre la gran concurrencia que obtuvieron. “Nos fue súper bien. Terminamos llevando 4.000 personas al teatro, lo que fue un exitazo. Además, la gente agarró muy bien el mensaje de la Ley de las tres R, de la economía lineal, la economía circular y todo lo que queríamos explicar”.

La obra, que está dirigida a toda la familia, recibió excelentes comentarios de público asistente en relación al mensaje que entrega. “Nos han escrito harto y la gente hizo mucho hincapié en que desde un niño de tres años hasta un abuelo de 70 años, disfrutaban de la misma manera, además de crear conciencia sobre la chatarra electrónica. También nos han dicho que es rico ver un espectáculo de esta calidad en Chile, hecho por chilenos y con un mensaje tan potente”, agrega Ramió.

La obra busca plantear la “Ley de las tres R”: reducir el consumo, reutilizar lo máximo posible y reciclar. Está dividida en 17 cuadros-canciones, con una línea dramatúrgica que explica la problemática y las canciones están hechas con distintos objetos como cajas, plumavit, plástico, partes de celulares, etc.

Y este mensaje de “Chau: adiós chatarra electrónica” es tan potente, que incluso incentivó el lanzamiento de una campaña en la Municipalidad de Vitacura sobre la reducción del uso de bolsas plásticas. “Esto salió a raíz de este montaje, entonces de alguna manera la gente nos está tomando como una referencia artística ecológica”, explica el director.

Próximos pasos

Hasta ahora no está definido si habrá más presentaciones de la obra. Sin embargo, Josep Ramió señala que espera contar con un teatro donde pueda realizar funciones especiales para los colegios.

“La idea es generar un punto de encuentro y que los niños pregunten por qué hicimos esto, por qué hicimos lo otro, que sea una instancia educativa, más allá del espectáculo y los contenidos que entrega el show. Sería ideal poder tener una instancia de compartir con los actores y de ver que la escenografía está toda compuesta de chatarra electrónica, los objetos son reales, que toda esta creatividad tiene una cosa de fondo y que ellos puedan preguntar más sobre el sistema de economía circular, sobre la ley de las tres R, etc.”, puntualiza el realizador.